Tipos de aceite de oliva

Tipos de aceite de oliva: características y cómo usarlos en la cocina

El aceite de oliva es mucho más que un ingrediente básico en la dieta mediterránea; es un auténtico potenciador de sabores y un aliado indispensable en la cocina. Sin embargo, no todos los aceites de oliva son iguales, y entender sus diferencias puede marcar la diferencia en tus recetas.

A continuación, te contamos cuáles son los tipos de aceite de oliva más comunes, sus características y los usos ideales para cada uno en la cocina. Además, si buscas regalos que incluyan productos gourmet como este, no te pierdas nuestras cestas de Navidad, perfectas para sorprender.

Los diferentes tipos de aceite de oliva

Cada tipo de aceite de oliva tiene propiedades únicas que lo hacen más adecuado para ciertos usos culinarios. Aquí te explicamos cuáles son así como sus principales características.

Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE)

El virgen extra es el aceite de mayor calidad, obtenido únicamente por procesos mecánicos y sin defectos. Es el que mejor conserva el sabor, el aroma y los nutrientes de la aceituna.

  • Características:
    • Baja acidez (menos del 0,8%).
    • Sabor intenso, con notas afrutadas y amargas.
    • Rico en antioxidantes y vitaminas.
  • Usos ideales:
    • En crudo: para ensaladas, tostadas, carpaccios o aliños.
    • Acabados: un chorrito de AOVE sobre sopas o guisos antes de servir les da un toque especial.

Aceite de Oliva Virgen

El aceite de oliva virgen es similar al AOVE, pero puede presentar pequeños defectos sensoriales y tiene una acidez ligeramente superior (hasta el 2%).

  • Características:
    • Menor intensidad de sabor que el AOVE.
    • Conserva buena parte de las propiedades saludables.
  • Usos ideales:
    • Sofritos: perfecto para guisos, bases de arroces o estofados.
    • Platos de cocción media, donde su sabor no domine pero aporte calidad.

Tipos de aceite de oliva

Aceite de Oliva Refinado

Este aceite se obtiene al refinar aceite lampante (no apto para consumo directo) mediante procesos químicos. Tiene un sabor más neutro y una menor cantidad de nutrientes.

  • Características:
    • Sabor suave y casi imperceptible.
    • Muy estable a altas temperaturas.
  • Usos ideales:
    • Frituras: ideal para freír patatas, croquetas o calamares.
    • Repostería: perfecto para recetas donde se busque neutralidad en el sabor.

Aceite de Oliva (mezcla)

Es una combinación de aceite refinado con una pequeña proporción de aceite virgen o virgen extra, lo que mejora ligeramente su sabor y aroma.

  • Características:
    • Precio moderado y fácil de encontrar.
    • Sabor equilibrado y suave.
  • Usos ideales:
    • Cocina diaria: para salteados, tortillas y mayonesas.
    • Guarniciones: para asados y verduras salteadas.

Aceite de Orujo de Oliva

El aceite de orujo de oliva se obtiene del residuo sólido que queda tras la extracción del aceite virgen (orujo), el cual se somete a procesos químicos y mecánicos para extraer el aceite restante. Este aceite se mezcla posteriormente con aceite virgen para hacerlo apto para el consumo.

  • Características:
    • Sabor neutro y suave, similar al aceite refinado.
    • Buena estabilidad a altas temperaturas.
    • Precio más económico que otros aceites de oliva.
  • Usos ideales:
    • Frituras: es perfecto para freír, ya que soporta altas temperaturas sin descomponerse.
    • Cocina industrial: muy utilizado en restaurantes y catering por su coste asequible y versatilidad.

Aceite Lampante

Aunque no es apto para el consumo directo, es importante mencionarlo. Este aceite tiene una alta acidez y se utiliza como base para producir aceite refinado.

  • Características:
    • Defectos notables en aroma y sabor.
    • Exclusivamente destinado al refinado industrial.

Cómo elegir el aceite de oliva perfecto para cada receta

El aceite de oliva adecuado puede realzar el sabor de tus platos y garantizar el mejor resultado en la cocina. Aquí tienes algunas recomendaciones para elegir entre los diferentes tipos de aceite de oliva  según la preparación:

  • Para ensaladas, tostadas y platos en crudo, elige Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE). Su sabor afrutado y sus propiedades antioxidantes lo convierten en la mejor opción para aliños, carpaccios o simplemente con pan.
  • Para salteados, guisos y platos con cocción media, opta por Aceite de Oliva Virgen o una mezcla. Aporta un buen equilibrio entre sabor y estabilidad sin que su intensidad domine el plato.
  • Para frituras y rebozados, usa Aceite de Oliva Refinado o Aceite de Orujo de Oliva. Estos aceites resisten altas temperaturas sin descomponerse, logrando frituras más crujientes y sin sabores añadidos.
  • Para repostería y salsas suaves, el Aceite de Oliva Refinado es ideal, ya que su sabor neutro no interfiere en el resultado final.

Como consejo extra, te recomendamos conservar siempre el aceite en un lugar fresco y oscuro para mantener sus propiedades intactas. Y si quieres disfrutar de aceites premium, descubre nuestras cestas de Navidad con productos gourmet que sorprenderán a cualquier amante de la gastronomía.